sábado, mayo 07, 2011

En el pueblo

Una campanada
otra
y una más
es hora de ir a misa
a paso lento
la cabeza cubierta con el rebozo
las esperanzas depositadas
en la virgen de los remedios
la ausencia
el vacío
las manos secas
los labios fríos
una vida deshecha
sueños perdidos como ríos
propósitos inevitables
en cuerpos exhaustos de tanto rezar
la muerte está presente
y la lluvia antecede el final
una cazuela
un fogón
un petate
e ilusiones de amor
bajo el naranjo
aroma a azahar
graves melodías
y la noche avanza
una campanada
otra
y una más
ay, virgen
si tan sólo me hubiera
dado la oportunidad de amar.

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