jueves, septiembre 09, 2010

Condena

Estamos condenados a decir en dónde estamos,
usamos las palabras vomitando nuestros sentimientos,
queremos ocultarnos en discursos ensayados,
nos creemos actores en un espacio vacío.

Usamos las palabras para conocernos
para decirnos y nombrar lo desconocido
Cada vez nos vamos alejando más de la verdad
la estamos disfrazando, la narramos como si fuera
una antigua leyenda olvidada.

No sé decir en dónde estoy
no sé ni decir a dónde voy
no sabes decir qué quieres de mí
no sé decirte todo lo que siento
mis miedos y mis angustias
esta terrible necesidad de sentir tu piel
estamos condenados
no sabes usar las palabras
ellas, nos están usando a nosotros.

Úsame tú también, a tu antojo,
conoce el mundo a través de mí,
escríbeme frases inconclusas
inventa cuentos para mí
sé mi inspiración y mi exhalación
invítame a dormir entre tus brazos
mientras adornas mis ojos con un par de besos.

Ríndete ante mí, sé el hombre herido
y déjame lamerte
dulcemente
todas tus heridas,
te comparto las mías
te cuento mis caídas
y usemos las palabras
juntos
para escribir de nuevo
la leyenda, de misterio, miedo y amor
que habitará en el recuerdo de los nostálgicos.

Estamos condenados,
yo a buscarte eternamente
tú, a negarme y a mirar a otro lado
cada vez
que tus ojos
se reflejan en mi alma.

2 comentarios:

Alejandra Oñate Quezada' dijo...

A mi me encanto desde que lo lei, Felicidades!! :)

Alma Jimenez dijo...

Muchas gracias, Alejandra :)