sábado, septiembre 18, 2004

ella

ella oye
cómo ríen desde la sala
esos
que dijeron ser sus amigos
y se acurruca
en las sábanas rosas
floreadas
en la oscuridad
de un cuarto ajeno

extraña su cama
mas no a su tristeza

ella
no soporta que todos los halagos
sean para todas las mujeres
menos para ella

se pregunta cuál es su error
qué ha hecho de malo
para que los mejores perdedores
estén a su lado

ella escucha y escucha
y quiere escapar
se levanta
se pone sus tacones
baja las escaleras torpemente
se va

después de una cuadra mira detrás
para ver si él la sigue
nada

ella camina pensando
en que viene
el amanecer

para un taxi
y deja sus problemas atrás
sin saber que hoy
antes de intentar dormir
ellos volverán

Alma Jiménez



sábado, septiembre 11, 2004

Identidad

soy la hoja que levantas y arrullas
en la palma de tu mano
para regresar al viento
con el hálito suave que nace de tus labios


soy el fantasma de las mujeres
que mataste en el pensamiento,
la que enterraste cuando tus dedos
no alcanzaron a tocar su piel


soy tu historiadora personal,
la que inventa y mitifica esos huecos
que hay en tu vida, lanzo teorías
que poco a poco convierto en dogmas.


soy la imagen que proyectas en la oscuridad
mientras te desnudas y te quitas el delirio
para guardarlo bajo la cama
al lado de los calcetines que has ido olvidando


soy la que te forma y se deforma
adaptándose a tu gusto
cambiando a tu disgusto


soy la cazadora de secretos
la defensora de los sueños
la que se siente sola por las noches
la que se cansó de caminar sin compañía
la que alguna vez se sintió querida


pero antes de todo y por encima de lo que no soy
y lo que nunca seré:
soy la mujer que te quiere amar


y me esfuerzo, créeme


aunque hoy
no tengo ganas
de nada

Alma Jiménez



sábado, agosto 21, 2004

Anoche un caballo desbocado surcó mi sed.
Plasmando la huella brotó sangre por mares
en cada poro de mi piel.
Quemando palmo a palmo la sombra amada
en el techo de mi habitación,
caminando sobre mis senos,
buscando ánimo en mi ser.
Llamo e invoco a cada demonio que
rueda en mi cama y juega sobre mi piel.
Potra salvaje sobre caballo negro vive
dentro de mi sueño.
Las respiraciones trenzan puentes que me llevan
sobre pisos resbaladizos donde se borran los miedos y deseos.
Me miras sin querer, me miras.
Árboles oscuros y danzantes que vuelan
entre vapores corporales,
risas estridentes son cuchillos que hieren la carne débil.
Placer...
Mi ser esta abrumado
entre sudores y lamentos que ahuyentan a la soledad.
Mi sangre se funde con la tierra borrando las huellas en mi vientre.
Una cascada plácida baña su suave crin... terciopelo aciago.
Eres el amanecer que amenaza con su luz,
quebrantas los bailes y cantos del espíritu y del demonio.
Quiero seguir soñando y montada
sobre caballo desbocado morir
y renacer noche a noche en aromas de tierra.

Alma Jiménez

Harta

Fastidiada de los colores rojizos
espero
salir de este agujero.
Este amor amarga
sabiendo que no existen
las coladeras solitarias
que los niños de la calle no sufren
que las señoritas del Palacio no lucen
que los libros son sólo libros y
que ya estoy cansada
de observar del distorcionado mundo
el pedazo de realidad
que me ha tocado crear.
Todos se quejan, ay,
ay
se quejan los de las noticias
me quejo
los del transporte, caro está,
me quejo
los alumnos en sus bancas, no quiero trabajar,
me quejo
el conserje destapando el baño, ay,
me quejo
ya
ya
estoy
harta.
Mátate, tírate y revuélcate
piérdete entonces
pero hazlo
y déjame pensar por un momento
que después del rojo
está el verde
el azul de pintura enlatada
y el sol que no alumbra
mis ventanas.
Hoy es un día muy frío
me gustan los días fríos
me gustan los sonidos que
disimulan mis sentidos.
Aun tengo esperanzas, no sé dónde
pero las tengo guardadas
aunque me cueste viajar con ellas
las llevo y las saco
en donde sea.
Harta.
Me he soñado caminando desnuda
por colores rojos
amanezco llorando.
Me he soñado volando
entre golpes secos
amanezco llorando.
Me he soñado viajando en el camión
entre gente desconocida,
abro los ojos
y todo es rojo.
No es negra la melancolía
es roja y nada tiene de política.
Ya ni sé
cómo he
de decir
todo
lo
que quiero
decir.
Harta.
Estoy harta.


Harta.

miércoles, agosto 11, 2004

Te regalé flores

Te di mis flores
cargadas de recuerdos
entre mis manos abiertas
y mis sentimientos
no supieron qué hacer ese día
no se quisieron quedar solos
así, que entre mis flores
mis miedos
y mis recuerdos
te llevastes
también
mis sentimientos.

viernes, agosto 06, 2004

Escucho palabras llena de un terror verbal
de descubrir y presentarle a mi sombra
historias nuevas para inventar.
Una semilla entre mis manos
recibe el calor del sol
quizás con el tiempo
un árbol logre ser yo.
Subo las escaleras sin que nadie me obligue a hablar
sólo viajo en un tiempo llena de oscuridad.
Sigo escuchando palabras,
con más miedo que ansiedad
son ramas dentro de mis ojos
que no recogen sus hojas
para poder la luz encontrar.

Una rosa

No me dejes
dormir sola
esta noche,
lo confieso:
tengo miedo
de morirme
y secarme
como una
triste rosa
que nadie nunca
su aroma gozó.
Sé que no soy una mujer bella
el espejo me lo dijo,
los hombres que he conocido
o me presentarían jamás
...esta es mi novia...
Sí, yo soy esa rosa
que rompe el paisaje
con su tristeza.
Esa rosa que no tiene
un Principito viajero que la cargue
siempre en su mente, siempre ausente.
Esa rosa que es una rosa
es una rosa
una rosa
que de tan pobre que es
ni a espinas llegó.
La rosa que por orgullo
hasta el ruiseñor
ahuyentó.
Esa que en la penumbra
nunca poesía
pudo lograr.
Carne viva
esperanza
y maldad.
Una rosa,
llorona rosa,
eso soy
nada más.
Hoy, como todas las noches
cubriré mi sueño con un deseo:
No me dejes
dormir sola
esta noche:
tengo miedo.

Alma Jiménez

lunes, julio 26, 2004

Llanto

Sé que este no es un lugar para llorar
sin embargo
estoy llorando.
Es un capricho,
mi vida es una bola de caprichos
que nadie quiere cumplir,
a partir de eso viene mi tristeza.
No vale la pena
llorar
por estas cosas.
A veces me levanto optimista
y en unas horas la tristeza
me ahoga, me aprieta el pescuezo
y me tapa los ojos para que no pueda ver
luz, colores,
ni un poco de esperanza
o fe.
Cómo esperar que alguien me quiera
si me desprecio a mí misma
cómo esperar que alguien camine conmigo
si no soy capaz de caminar al lado de alguien.
Estoy sola
llorando
como niña en medio de un centro comercial.
esperando que sus padres le cumplan sus antojos.
No tengo padres, no tengo novio, no tengo hijos y nadie
puede consentir mis ataques de inmadurez y baja autoestima.
No vale la pena,
ahora sí
aquí
está prohibido llorar.

Pájaro azul

"There's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too tough for him..."


Charles Bukowski

no tengo un pájaro azul dentro de mi pecho pretendiendo escapar
cargo solo un sentimiento que toma la forma del agua
unas veces hielo, otras vapor
a menudo es sólo un río endeble que viaja zumbando en el horizonte
confundiendo su reflejo con el de las nubes cargadas de agua
que viajan
tapando su miedo
cielo tibio: acompaña mi camino
luna fugitiva: espera tras las ramas de un árbol
el momento en que mis sentimientos, salgan volando
convertidos en pájaros azules y
haciendo música en medio de esta
nostalgia de lo nunca vivido

Alma Jiménez

viernes, julio 23, 2004

Manual para hacerme el amor

destroza mi deseo
átame el miedo
penetra en mi piel
acaríciame
obedientemente
dame tus manos
para entretejer tus dedos
ahora
mátame el recuerdo
entra en mi ser
bésame
dulcemente.
sigue el ritmo de mi respiración
no pares
que en mi pecho quiero
una rosa dormida
que me atraviese el corazón
de tus dedos saldrán espasmos de luz
que danzaran en mi vientre iluminando
el espacio desierto
entre la cama
y un invierno imposible
de abarcarnos
es hora de lamerse el sueño
súbitamente
soy tuya
carne herida
destrozada
entre sábanas tibias
se filtrarán al intestino
las melancolías
y entre vibraciones de luz y tiempo
nos preparará una emboscada el destino
para que me regreses a la realidad
con un hipnótico beso
tibio
tibio
tibio
© Alma Jiménez

Crepúsculo

Si tan sólo logro callar
mi tristeza por este día
pensaré que soy más fuerte,
más sabia en esta vida.
Y si mis miedos me ven ser,
la terrible criatura que
una vez miedo tenía
y borrando palabras fue,
Detendré mis propios pasos
antes de caer herida.
Mi camino no puedo hallar
ni los sueños que dormían,
se fugaron de mi mente
yerma, amorosa, cautiva.
Tus palabras al perderte
se incrustaron tan dolientes.
Me habitan enmudecidas
y en mi piel causan heridas.
No puedo ahora tenerte
pasado soy: lo sabía.

© Alma Jiménez

Romance de la nube azul

En la orilla de la cuadra
se abre el espacio y el tiempo,
es tu día, mira arriba:
la luz, el color y el viento.
Dentro de tus ojos caben
secretos del cielo y siento
que al respirar mis temores
viajan, navegan al cielo.
¿Es tu imagen amor mío
de bella naturaleza,
misterio de mi locura
figura de mi tristeza?
Eres Dafne transformada,
tu epidermis es el cielo:
déjame ser hoy tu Apolo
para tocarte el cabello.
Déjame ser la música
que acompañe tu armonía,
más detente nube mía,
que por perseguirte morir
debo, serás laurel Dafne,
cicatrizando mis ojos
para no ver tu partida.
Te extrañaré, yo no miento,
mis lágrimas testigos son
nuestro amor duró un momento
y desde hoy; todas las tardes
Vendré a esperar que el viento
del norte me dé esperanza
para un nuevo comienzo.
© Alma Jiménez



Imagen: Filippo Tommaso Marinetti

miércoles, julio 07, 2004

Adiós

Soledad

abro la puerta
me encuentro con una leyenda
que nunca se escribió

se contó cuando el sol dormía
se contó con los ojos atentos
de los niños
atentos sobre las palabras

te fuiste contando historias
te fuiste y solamente dejaste
un espacio de luz

el cuarto está muy claro
desde mi cama puedo ver
todo el espacio vacío

lleno de luz
sólo de luz
triste
el aire toca mi espalda
y estoy triste sobre mi cama
escuchando el sonido de lunas y soles
de barro y pintura

es hora de cerrar la puerta
y de dejarte huir
por la ventana

© Alma Jiménez

Estoy en cama

me cubro con las sábanas

y escribo en la oscuridad.

viernes, julio 02, 2004

Tristeza

He dejado de expresar
mis sentimientos
para contar historias.

© Alma Jiménez

Su cuerpo

Su cuerpo de tierra y pueblo,
tan alto como pluma que descansa
inclinada en la mano del escritor.
Esa mirada,
enloquecida mirada,
me pierde, me lleva a otro mundo,
nadamos en el agua, me hace
reír, reír y sonreír.
Soy bella a su lado y su mirada
perdida me habla del placer que le doy.
Él me posee, mete y saca su sexo, acaricia
el pensamiento con sus pestañas
que abren y cierran sus más preciados
tesoros encerrados.
Soy tonta e ingenua a su lado
me divierto y disfruto,
lloro: como siempre
lloro,
me ha hecho tanto bien
estar con él.
Es bello, es bello, él es
irremediablemente
bello.

© Alma Jiménez

Todo importa y nada importa

Existe una herida
profunda
en el centro de
nuestra dignidad.

Ellos negaron
el sonido de nuestros pasos
no hubo resistencia.


Llenos de yacimientos
estamos
en el medio de nuestro
oriente.

Ellos ocuparon
nuestro territorio
con su sistema de inteligencia
abarcando nuestra
tristeza.

No tenemos agua para dar
de beber a nuestros peces
ya no hay agua
para la tierra
para el cántaro
para el naranjo ni
para el abuelo sordo.


Ellos están
en el medio
en el medio
de nuestro
oriente,
herida tapada
con sólo palabras.


Todo se fue
nos marchitamossin agua
ya nada importa
y nosotros
sólo miramos al cielocon la esperanza
de un viento
fresco.

© Alma Jiménez

Aunque ya no estás conmigo

¿en qué parte nos perdimos el uno al otro?
en qué momento caminé sin rumbo hacia la alegría
dime
cuándo fue la última vez que hablamos
sin contar nuestras tristezas
nuestros miedos
nuestros vacíos

cuándo fue el momento elegido para partir
para partirse el corazón
y sufrir esperanzas

ya no somos las almas oscuras
por qué
ya no somos los seres solitarios
por qué
qué nos pasó en la vida
que dejamos de llorar al mirarnos al espejo
¿es esto lo que llaman madurar?
o es otra cosa

quizá fue el desengaño de nosotros mismo
o quizá empezamos a aprender
a vivir
sin pedir
nada a cambio

aunque ya no estás conmigo

que vives esperanzado
aunque ya no estoy contigo
te recuerdo
y no hay dolor en mi piel
está profundo, lo siento
pero vive
debajo del vestido que ahora llevo puesto
debajo de esta primavera

© Alma Jiménez

martes, junio 29, 2004

Autobús

Sólo basta viajar en autobús
para adentrarse en nuestros comunes pensamientos.
Viajamos en el tiempo y el espacio
por la bordeada línea del placer
que provoca inventar situaciones.
Somos grandes novelista de "si hubieras"
con miradas perdidas.
Salimos de nuestro cuerpo
le damos alas a nuestra evocación,
aislados en un autobús muchos mundos
se separan.

No sé cuántas cosas están pasando en el instante
en que cierro mis ojos, no lo sé
y el imaginario tan sólo es una pequeña parte
de esta realidad
que manda cuerpos dormidos y ausentes
a viajar.
Si viajas en autobús
quizá
puedas soñar.

© Alma Jiménez