Y te imagino
hermosa como estrella
luminosa
sonriente
Y me detengo
conjeturándote
porque no sé y muero por saber
serás Yo
serás Él
te sigo pensando
sublime
Y yo
a tu lado
bella soy
luminosa
perfecta
invencible.
¿Has sentido alguna vez un nudo en la garganta que te impide hablar? ¿Te has puesto una máscara para no mostrar tus sentimientos frente a alguien más para verte más fuerte? ¿Te has prohibido llorar?
lunes, agosto 08, 2005
sábado, julio 02, 2005
Viejos apuntes
Todos estamos de paso
Ayer
hace ya tanto tiempo
que dejamos de ser felices.
Ahora…
incesantes en la búsqueda
de la felicidad.
Te recuerdo siempre lejano
mientras mi mano se estira
intentando alcanzar ese beso
temblabas
el recuerdo se me va
hoy
hace ya tanto tiempo
todo se me olvida
todo se me va.
Él
Él duerme
en sueños está conmigo.
Un día amanece
y nada nos falta.
Los pájaros del recuerdo mueren
en su propio nido
la tibieza de los pasos nos amenaza
los sueños duermen también.
La tristeza permanece
lejos
mis pensamientos
él.
La vida es sueño
Dicen que la vida es corrección temporal
un sueño que se sueña despierto
tic…
un modo de ver, tocar, oír, vivir
un instante
cada instante mientras existimos
tac…
Yo sueño que estoy aquí,
de estas prisiones cargada
y soñando que estoy, me dejo ir
quizá en otro sitio mi sangre fluya
no como ahora, con cardos en la garganta
y esta soledad que ha empezado a cansarme.
Ayer
hace ya tanto tiempo
que dejamos de ser felices.
Ahora…
incesantes en la búsqueda
de la felicidad.
Te recuerdo siempre lejano
mientras mi mano se estira
intentando alcanzar ese beso
temblabas
el recuerdo se me va
hoy
hace ya tanto tiempo
todo se me olvida
todo se me va.
Él
Él duerme
en sueños está conmigo.
Un día amanece
y nada nos falta.
Los pájaros del recuerdo mueren
en su propio nido
la tibieza de los pasos nos amenaza
los sueños duermen también.
La tristeza permanece
lejos
mis pensamientos
él.
La vida es sueño
Dicen que la vida es corrección temporal
un sueño que se sueña despierto
tic…
un modo de ver, tocar, oír, vivir
un instante
cada instante mientras existimos
tac…
Yo sueño que estoy aquí,
de estas prisiones cargada
y soñando que estoy, me dejo ir
quizá en otro sitio mi sangre fluya
no como ahora, con cardos en la garganta
y esta soledad que ha empezado a cansarme.
viernes, junio 24, 2005
Sentimiento
Ay y es que traigo un sentimiento señores,
esta cosa bien profunda
empotrada
y la tengo bien adentro
se me sale por los poros, por los ojos
se me sale con las palabras
se me hace una agrura la sangre
es que traigo esta cosa, este sentimiento
lo traigo como se dice:
a flor de piel
será la lluvia, será la luna llena,
será que las canciones
que escuchando vengo me recuerdan algo
o será por el puritito placer de sentir
de llorar a moco tendido.
Y ya la lluvia me hace eco
y acompaña mi sopor
y mi cuerpo canta fados
boleros y tangos
con lastimera voz.
Sin embargo este es un sentimiento
gozoso
y me gusta llorar
cuando miro la lluvia
a través de un cristal.
esta cosa bien profunda
empotrada
y la tengo bien adentro
se me sale por los poros, por los ojos
se me sale con las palabras
se me hace una agrura la sangre
es que traigo esta cosa, este sentimiento
lo traigo como se dice:
a flor de piel
será la lluvia, será la luna llena,
será que las canciones
que escuchando vengo me recuerdan algo
o será por el puritito placer de sentir
de llorar a moco tendido.
Y ya la lluvia me hace eco
y acompaña mi sopor
y mi cuerpo canta fados
boleros y tangos
con lastimera voz.
Sin embargo este es un sentimiento
gozoso
y me gusta llorar
cuando miro la lluvia
a través de un cristal.
lunes, junio 20, 2005
Una cronopia pequeñita
Yo quería ser un cronopio
un cronopio pequeñito de sensibilidad
y corazón de alcachofa cocida
para que cuando una esperanza me apachurrara
el corazón
salieran lágrimas;
jugo de emociones cocidas.
Yo quería bailar tregua y cantar
mis canciones preferidas, alzar mis bracitos
sosteniendo al sol, ser aplaudida por un público
lleno de famas extáticas
mirando con los ojos de plato sopero
a su cronopio protagónico.
Yo recorrí muchos kilómetros con Julio
bajo los ojos, sobre la memoria y en mis sueños.
Creaba en mi imaginación una declaración
amorosa… que me dijera bajito…
apenas que se escuchara un poquito:
Te amo por ceja
no por ser un cronopio que no encuentra
las llaves de la puerta
pero los cronopios, sólo aman a otros cronopios
porque son comprensivos
y la soledad es menos amarga
cuando se acompaña con uno de estos
bichos verdes.
Yo quería ser uno de ellos
pero el destino me ha obligado
a ser una fama mortal.
un cronopio pequeñito de sensibilidad
y corazón de alcachofa cocida
para que cuando una esperanza me apachurrara
el corazón
salieran lágrimas;
jugo de emociones cocidas.
Yo quería bailar tregua y cantar
mis canciones preferidas, alzar mis bracitos
sosteniendo al sol, ser aplaudida por un público
lleno de famas extáticas
mirando con los ojos de plato sopero
a su cronopio protagónico.
Yo recorrí muchos kilómetros con Julio
bajo los ojos, sobre la memoria y en mis sueños.
Creaba en mi imaginación una declaración
amorosa… que me dijera bajito…
apenas que se escuchara un poquito:
Te amo por ceja
no por ser un cronopio que no encuentra
las llaves de la puerta
pero los cronopios, sólo aman a otros cronopios
porque son comprensivos
y la soledad es menos amarga
cuando se acompaña con uno de estos
bichos verdes.
Yo quería ser uno de ellos
pero el destino me ha obligado
a ser una fama mortal.
lunes, junio 06, 2005
Yo tenía un cuerpo
y en cada milímetro de mi piel
había una antena que recibía
señales del mundo entero.
Con el cuerpo que tenía
yo navegaba por el pasto,
por la lluvia, por el aire y a veces,
muy pocas veces, por las nubes.
Desde lejos yo me iba a las nubes,
no más respirando, no más soñando.
Me iba me iba y un día se me fue.
Se me apagó el cuerpo, o se me echó a correr
rapidito, tanto, que ni cuenta me di.
Ahora no tengo nada
unas raíces que se me hinchan con el agua,
una espalda que se me infla también
como globo, pero no flota
sino que está dura... y dura
se me hace la vida sin mi cuerpo.
Sin mis antenas, sin mis nubes
y sin mi respiración.
y en cada milímetro de mi piel
había una antena que recibía
señales del mundo entero.
Con el cuerpo que tenía
yo navegaba por el pasto,
por la lluvia, por el aire y a veces,
muy pocas veces, por las nubes.
Desde lejos yo me iba a las nubes,
no más respirando, no más soñando.
Me iba me iba y un día se me fue.
Se me apagó el cuerpo, o se me echó a correr
rapidito, tanto, que ni cuenta me di.
Ahora no tengo nada
unas raíces que se me hinchan con el agua,
una espalda que se me infla también
como globo, pero no flota
sino que está dura... y dura
se me hace la vida sin mi cuerpo.
Sin mis antenas, sin mis nubes
y sin mi respiración.
Lenta
Lenta, escurrida y tibia
camina silenciosa una vértebra de mi soledad,
calurosa, me aprieta la respiración
aumentando el sube y baja de mi abdomen.
Lenta. me siento piedra
mojada piedra que recorre ríos,
jardines, rompe ventanales y termina pegada
al trabajo de geología de algún niño.
Lenta, mi circulación es cada vez más lenta
y no doy un paso más por miedo a caer
paralizada por mi propia sangre
por mi propio sueño o un deseo no cumplido.
Lenta, la voz que tengo se desdibuja
en tus oidos
y cuando las palabras salen de mi boca
se van cayendo en un abismo de incomprensión.
Lenta, gris y seca
mi vida
espera
espera
espera
un trozo de imaginación
de vida nueva
para pararse y posar
lenta
frente a la página en blanco que intento violentar.
camina silenciosa una vértebra de mi soledad,
calurosa, me aprieta la respiración
aumentando el sube y baja de mi abdomen.
Lenta. me siento piedra
mojada piedra que recorre ríos,
jardines, rompe ventanales y termina pegada
al trabajo de geología de algún niño.
Lenta, mi circulación es cada vez más lenta
y no doy un paso más por miedo a caer
paralizada por mi propia sangre
por mi propio sueño o un deseo no cumplido.
Lenta, la voz que tengo se desdibuja
en tus oidos
y cuando las palabras salen de mi boca
se van cayendo en un abismo de incomprensión.
Lenta, gris y seca
mi vida
espera
espera
espera
un trozo de imaginación
de vida nueva
para pararse y posar
lenta
frente a la página en blanco que intento violentar.
sábado, abril 02, 2005
¿Ellos las prefieren rubias?
para Oscar Vargas Duarte
Algunos dicen que sí
rubias, morenas, piernas largas
o con un buen par de tetas
no lo sé
otros solo se conforman con una
boca
espalda
vagina
compañía
lo demás
es sólo adorno
Él
las prefiere transparentes
de piel acetato para mirar su interior
las quiere con una cajita en el pecho
no importa si tienen uno o dos senos,
deben tener una cajita en forma de corazón
para que él pueda vivir dentro.
Mi amigo las quiere
traslúcidas
con el cabello más largo que sus propios sueños,
le gusta llenarles el rostro de fiebre
plantarles dos sandías con sus besos
y esperar que derramen sus jugos.
Él las quiere largas, como lianas amazónicas
largas para agarrarse de ellas y viajar
tumbo tras tumbo por sitios desconocidos;
le gusta mirar su silueta a contraluz
los hombros siempre hacia atrás, la pelvis adelante
siempre alerta, dibujando un blues en la habitación
con sus ojos siempre postrados en él
alabándolo, ayudándolo a salir de esa cárcel
en la que se ha metido poco a poco.
A él le gustan sinceras
como el granizo que antecede
a las lluvias grises
no importa cuántas palabras salgan de sus bocas
deben de salir también del corazón
y si alguna vez dicen: confía en mí
él lo hace
secretamente
no importa cuán mal se sienta después.
A él no le gustan rubias
no le gustan flacas
le gusta verlas a través de sus ojos
tan claras
como
el agua
embotellada.
domingo, marzo 20, 2005
Mujer-poesía
Estoy llena de poesía
dos corazones laten dentro de mí
de madrugada escucho música
dentro, muy dentro
entra un viento cargado de perfume
primaveral
acaricia mi vientre y te estremeces
de madrugada las tres estrellas en el cielo
tiemblan
de miedo o amor, no lo sé
pero tiemblan
y tu corazón me habita
y tu pequeño respirar fluye dentro de mí
sobre mí y conmigo
me habitas
me llenas
me completas
en un lapso de mi existencia
te siento y te he visto
he escuchado tu vida
como un rompecabezas, voy adivinando tu biografía
a través de sueños
de imágenes que despiertan en mí algo
hace tiempo no sentía
esto que ahora me llena la piel
son solamente ganas de vivir
para estar contigo
tenerte y mirarte ser.
Es que ya no puedo escribir poesía
porque hoy, la poesía vive dentro de mí,
tú habitas en mí
y soy sola una mujer que día a día
se llena de ti.
dos corazones laten dentro de mí
de madrugada escucho música
dentro, muy dentro
entra un viento cargado de perfume
primaveral
acaricia mi vientre y te estremeces
de madrugada las tres estrellas en el cielo
tiemblan
de miedo o amor, no lo sé
pero tiemblan
y tu corazón me habita
y tu pequeño respirar fluye dentro de mí
sobre mí y conmigo
me habitas
me llenas
me completas
en un lapso de mi existencia
te siento y te he visto
he escuchado tu vida
como un rompecabezas, voy adivinando tu biografía
a través de sueños
de imágenes que despiertan en mí algo
hace tiempo no sentía
esto que ahora me llena la piel
son solamente ganas de vivir
para estar contigo
tenerte y mirarte ser.
Es que ya no puedo escribir poesía
porque hoy, la poesía vive dentro de mí,
tú habitas en mí
y soy sola una mujer que día a día
se llena de ti.
domingo, febrero 06, 2005
Este es el tiempo preciso que viene
contando los pasos que diste
el día en que tomaste esa decisión.
Quisiste jugar a ser mujer y tonta,
no te diste cuenta de que aún eras una niña
y que nada tenías que hacer con él.
Ahora mira las consecuencias. Llorar está prohibido,
al menos en este lugar,
¿no ves el silencio que te rasguña la espalda
mientras atoras en tu garganta las palabras que nunca nadie oirá?
Fue tu decisión, este es tu camino
y bajo tus pies la textura de la tierra
cambia con cada segundo que intentas borrar.
¿No ves tus pasos por delante?
Sólo miras tu pasos, los de atrás.
Gritas, te sientes valiente, rebelde como siempre
porque hiciste lo que no esperaban los otros.
Ya basta, calma.
Este es el tiempo,
tiempo de arrepentirte,
pero no de llorar.
contando los pasos que diste
el día en que tomaste esa decisión.
Quisiste jugar a ser mujer y tonta,
no te diste cuenta de que aún eras una niña
y que nada tenías que hacer con él.
Ahora mira las consecuencias. Llorar está prohibido,
al menos en este lugar,
¿no ves el silencio que te rasguña la espalda
mientras atoras en tu garganta las palabras que nunca nadie oirá?
Fue tu decisión, este es tu camino
y bajo tus pies la textura de la tierra
cambia con cada segundo que intentas borrar.
¿No ves tus pasos por delante?
Sólo miras tu pasos, los de atrás.
Gritas, te sientes valiente, rebelde como siempre
porque hiciste lo que no esperaban los otros.
Ya basta, calma.
Este es el tiempo,
tiempo de arrepentirte,
pero no de llorar.
Cierras en tu vida ciclos
con el optimismo de que otros vienen
abriéndose paso, pisándose unos a otros,
luchando por estar aquí
a nuestro lado.
Sientes temor,
no sabes qué es lo que vendrá.
Excitación, gritas y dejas
que el silencio muestre la música-poesía
que tiene para ti.
Desvélate con la incertidumbre
palpando sin ciencia cierta
el lado más frio de tu futuro,
entíbialo con tus dedos, acarícialo,
sabes que este no vendrá
tocando timbres
sencillamente, como todo lo bueno en tu vida
llegará.
Piensa en los demás
tiende puentes para que ellos
vengan a ti, te tomen de la mano
y puedas caminar.
Es preciosa la soledad
pero creanme: a veces siento que ya llegó
el tiempo de dar.
con el optimismo de que otros vienen
abriéndose paso, pisándose unos a otros,
luchando por estar aquí
a nuestro lado.
Sientes temor,
no sabes qué es lo que vendrá.
Excitación, gritas y dejas
que el silencio muestre la música-poesía
que tiene para ti.
Desvélate con la incertidumbre
palpando sin ciencia cierta
el lado más frio de tu futuro,
entíbialo con tus dedos, acarícialo,
sabes que este no vendrá
tocando timbres
sencillamente, como todo lo bueno en tu vida
llegará.
Piensa en los demás
tiende puentes para que ellos
vengan a ti, te tomen de la mano
y puedas caminar.
Es preciosa la soledad
pero creanme: a veces siento que ya llegó
el tiempo de dar.
martes, diciembre 28, 2004
Pies cruzados
Mantengo algo dentro de mí, arraigado,
siempre tengo los pies cruzados.
Cuando leo boca abajo en mi cama,
cuando me siento a escribir o a comer
ellos están cruzados.
Se dice que son energías reprimidas,
no lo sé, quizá cuando los noto
pienso en eso y repaso mis bloqueos
y represiones también.
Ahora, al escribir esto
mis pies están cruzados.
Crucificados sean
Si siguen apartando de mí
la libertad. Te recuerdo Frida:
Pies pa’ qué los quiero si tengo alas para volar
siempre tengo los pies cruzados.
Cuando leo boca abajo en mi cama,
cuando me siento a escribir o a comer
ellos están cruzados.
Se dice que son energías reprimidas,
no lo sé, quizá cuando los noto
pienso en eso y repaso mis bloqueos
y represiones también.
Ahora, al escribir esto
mis pies están cruzados.
Crucificados sean
Si siguen apartando de mí
la libertad. Te recuerdo Frida:
Pies pa’ qué los quiero si tengo alas para volar
lunes, diciembre 20, 2004
¿Encontraría a la Maga?
Hace no sé cuanto que comenzó la búsqueda,
sobre los puentes que trazan sombras móviles
en los ríos,
sobre los pasos que uno cree escuchar
tras de sí o junto a los retratros
de mujeres desconocidas, abandonadas,
en algún salón de museo.
Años, meses o días, no sé,
pero el tiempo corre
como ese bichito que camina
haciendo un tic tac perpetuo.
Corre como las erres del ferrocarril
por el lado de aquí
y el de allá.
Encontrarla es encontrarse a sí mismo
quizá por eso viaja con los ojos cerrados,
estirando las manos para tocar vacíos y silencio.
Ella escribe cartas frente a un espejo,
las escribe sin palabras
mientras escucha las patitas del tic, tac
- pequeño escarabajo -.
Él se desespera, jamás podrá estar
tan cerca de su libertad
como ahora, sigue buscando;
tiene miedo
de no encontrarla jamás.
sobre los puentes que trazan sombras móviles
en los ríos,
sobre los pasos que uno cree escuchar
tras de sí o junto a los retratros
de mujeres desconocidas, abandonadas,
en algún salón de museo.
Años, meses o días, no sé,
pero el tiempo corre
como ese bichito que camina
haciendo un tic tac perpetuo.
Corre como las erres del ferrocarril
por el lado de aquí
y el de allá.
Encontrarla es encontrarse a sí mismo
quizá por eso viaja con los ojos cerrados,
estirando las manos para tocar vacíos y silencio.
Ella escribe cartas frente a un espejo,
las escribe sin palabras
mientras escucha las patitas del tic, tac
- pequeño escarabajo -.
Él se desespera, jamás podrá estar
tan cerca de su libertad
como ahora, sigue buscando;
tiene miedo
de no encontrarla jamás.
Este no es un poema
Dentro de mí hay algo
que va creciendo
poco a poco.
También dentro de mí
hay miedo de este nuevo ciclo,
pero también hay amor
y esperanza.
Solamente le pido a Dios
que te bendiga, que me dé
la fuerza necesaria
para seguir con esto.
Soy una mujer, doy gracias
por tenerte y espero
de todo corazón
poder sacarte adelante
por lo que me sobra de vida
y para crearte a ti
una nueva vida.
Te espero ansiosamente
con miedo o sin él
pero ven.
que va creciendo
poco a poco.
También dentro de mí
hay miedo de este nuevo ciclo,
pero también hay amor
y esperanza.
Solamente le pido a Dios
que te bendiga, que me dé
la fuerza necesaria
para seguir con esto.
Soy una mujer, doy gracias
por tenerte y espero
de todo corazón
poder sacarte adelante
por lo que me sobra de vida
y para crearte a ti
una nueva vida.
Te espero ansiosamente
con miedo o sin él
pero ven.
sábado, noviembre 27, 2004
Él sufre en algún lado
Al bajar las escaleras,
al leer la última página de una novela,
al escuchar la música que sale de las calles por donde camina
y al poner un pie frente al otro;
él sufre.
El otro día lo vi caminando frente a Bellas Artes,
yo esperaba a un amigo y él pasó de repente,
dejando tristeza en su camino.
Sufría tanto que hasta la fuente lloró
acompañándolo.
El cilindrero no paró de tocar y con el gorro en mano
le pidió una moneda. No le importó, él siguió sufriendo.
No quiero preguntar,
nunca me ha dicho de dónde nace esa melancolía,
quizá brota del mismo lugar que me viene a mí
y ya no es la soledad, es que los demás no entienden
que son cosas más profundas.
Tan profundas que uno no se las puede quitar
como lo hacemos con nuestros valores y principios,
tan profundas que no nos queda mas que traerlas en la piel.
Él sufre
y yo sufro con él.
Pero además, nos reímos de este sentimiento
nos besamos
nos queremos
y sufrimos juntos
con nuestros pies
con nuestras manos y
uniendo nuestros sufrimientos
caminamos.
Él sufre en algún lado
y desde aquí, lo siento
porque yo
sufro también.
al leer la última página de una novela,
al escuchar la música que sale de las calles por donde camina
y al poner un pie frente al otro;
él sufre.
El otro día lo vi caminando frente a Bellas Artes,
yo esperaba a un amigo y él pasó de repente,
dejando tristeza en su camino.
Sufría tanto que hasta la fuente lloró
acompañándolo.
El cilindrero no paró de tocar y con el gorro en mano
le pidió una moneda. No le importó, él siguió sufriendo.
No quiero preguntar,
nunca me ha dicho de dónde nace esa melancolía,
quizá brota del mismo lugar que me viene a mí
y ya no es la soledad, es que los demás no entienden
que son cosas más profundas.
Tan profundas que uno no se las puede quitar
como lo hacemos con nuestros valores y principios,
tan profundas que no nos queda mas que traerlas en la piel.
Él sufre
y yo sufro con él.
Pero además, nos reímos de este sentimiento
nos besamos
nos queremos
y sufrimos juntos
con nuestros pies
con nuestras manos y
uniendo nuestros sufrimientos
caminamos.
Él sufre en algún lado
y desde aquí, lo siento
porque yo
sufro también.
miércoles, noviembre 10, 2004
Tuyo soy
Nadie puede compartir
el temblor de la carne
cuando el tiempo camina
y se aleja al pie de tu cintura.
En noches como demonios y
delicados sueños
un ejército de pensamientos
busca el perfecto lugar
para levantar un campamento
en tu cuerpo
deshecho
sobre la mata
de miedo que se me desliza
entre las sábanas.
Te concedo todas las cosas,
la sabiduría que poseo de estas
simples cosas, mis riesgos,
mis silencios y este lamento
que a contratiempo desea ser
tiempo que se mete a tu recuerdo
a través de los párpados
en donde te pongo un beso.
No existe salida
para alejarme de este desamparo
en que violentamente he quedado.
Toma entre tus uñas mi mejilla
y marca mis cosas que soy tuyas
y con la punta de tu lengua
limpia la roja gota de miedo
sí
límpiame, enciérrame, tómame
márcame
aléjame
levántame
mátame
des
liza
me
pero nunca me compartas
ni con mi propia soledad
pues tuyo soy.
el temblor de la carne
cuando el tiempo camina
y se aleja al pie de tu cintura.
En noches como demonios y
delicados sueños
un ejército de pensamientos
busca el perfecto lugar
para levantar un campamento
en tu cuerpo
deshecho
sobre la mata
de miedo que se me desliza
entre las sábanas.
Te concedo todas las cosas,
la sabiduría que poseo de estas
simples cosas, mis riesgos,
mis silencios y este lamento
que a contratiempo desea ser
tiempo que se mete a tu recuerdo
a través de los párpados
en donde te pongo un beso.
No existe salida
para alejarme de este desamparo
en que violentamente he quedado.
Toma entre tus uñas mi mejilla
y marca mis cosas que soy tuyas
y con la punta de tu lengua
limpia la roja gota de miedo
sí
límpiame, enciérrame, tómame
márcame
aléjame
levántame
mátame
des
liza
me
pero nunca me compartas
ni con mi propia soledad
pues tuyo soy.
martes, noviembre 09, 2004
Me he ido
Me he ido
nadie pida explicaciones
sobre mi partida
escojo la agonía
antes de entregar un minuto de mis sueños
los niños mueren fácil
no se acostumbran a vivir
hay agujas envenenadas
sobre el aire
besos de escorpión
ríanse todos los cadáveres del mundo
esta noche
quiero sentir la carcajada de las bocas sin lengua
aspirar las esencias
de dos sexos deshechos
sin sexos donde
introducirse
sin sexos donde
ser penetrados
ya no hay tiempo
para mí
siempre es tarde
para vivirse
tejo y destejo sobre mi piel tu ausencia
las manos dormidas de mil mujeres descansan
entre piernas
víctimas del sueño
magas ninfómanas
doradas vaginas
detengan a la mujer que ignora el tiempo
es demasiado tarde para la tristeza
es demasiado tarde para cualquier sentimiento
el péndulo dio la una
cerré los ojos y soñé soledad
la sangre de deseo envenenada
espero la lluvia
hay sueños que duran toda una vida
perros negros
esqueletos con la piel pegada
buscan mis labios sin un beso
quiero saborear la saliva de un muerto
ha sonado la una
me he ido
nadie pida explicaciones
sobre mi partida.
nadie pida explicaciones
sobre mi partida
escojo la agonía
antes de entregar un minuto de mis sueños
los niños mueren fácil
no se acostumbran a vivir
hay agujas envenenadas
sobre el aire
besos de escorpión
ríanse todos los cadáveres del mundo
esta noche
quiero sentir la carcajada de las bocas sin lengua
aspirar las esencias
de dos sexos deshechos
sin sexos donde
introducirse
sin sexos donde
ser penetrados
ya no hay tiempo
para mí
siempre es tarde
para vivirse
tejo y destejo sobre mi piel tu ausencia
las manos dormidas de mil mujeres descansan
entre piernas
víctimas del sueño
magas ninfómanas
doradas vaginas
detengan a la mujer que ignora el tiempo
es demasiado tarde para la tristeza
es demasiado tarde para cualquier sentimiento
el péndulo dio la una
cerré los ojos y soñé soledad
la sangre de deseo envenenada
espero la lluvia
hay sueños que duran toda una vida
perros negros
esqueletos con la piel pegada
buscan mis labios sin un beso
quiero saborear la saliva de un muerto
ha sonado la una
me he ido
nadie pida explicaciones
sobre mi partida.
miércoles, octubre 20, 2004
Instantáneas
I
Siguió el camino de luz, los perfumes y los rezos. Vio a su hijo: su viva imagen. Se reflejó en sus ojos iluminados por las veladoras y sólo encontró un recuerdo borroso. El niño precipitado esparcía pétalos de flores sobre la tumba. Quería llegar temprano a casa para prender la televisión.
II
Dejó el tejido a un lado y se levantó al escuchar la segunda llamada para la misa de los Santos Difuntos. Cerró la ventana y entró en el cuarto de su madre enferma. Dormía. La despertó, le dio sus pastillas y le puso una almohada bajo la cabeza. Regresó a su tejido. Escuchó las campanas de la tercera llamada y soltó a llorar. Hoy, como todos los otros años, ella tampoco tenía muerto que celebrar.
III
Despertó con la voz de su padre: Ya pasó.
Eran las cinco de la madrugada y su cuerpo tembló al salir de las cobijas. Bajó las escaleras y la vio dormida. Se acercó mirando su pecho, ya no subía ni bajaba, también estaba dormido. Sus hermanos bajaron y se acercaron. Sin decir palabras los tres comenzaron a tocar su cuerpo aún tibio y con sus lágrimas ardiendo intentaron mantenerlo caliente. Salió el sol. Sus ojos se secaban y el cuerpo cada vez se enfriaba más.
Ella ya no estaría con sus hijos para Navidad.
IV
Se había comprado un disfraz de calavera en el centro comercial, unitalla. Al probárselo le quedó pequeño y arrancó a llorar. Esa era su noche; esperaba ganar el premio de disfraces. Lo pensó durante un largo rato y al final tuvo la solución. Fue a la cocina, tomó un cuchillo y se cortó la cabeza. Hasta que escurrió bastante sangre, se puso una capa y con la cabeza en la mano se fue a bailar. Nada le impediría que ésa fuera su noche.
V
No sabía hacer calaveritas y la maestra dijo claramente: Para mañana, quiero una calaverita de 10 renglones… ¡Mínimo!
Llegó a su casa, durante la comida no probó bocado intentando tomar una decisión. No pensaba reprobar por otra falta de tarea, valía la pena el sacrificio. Subió a su cuarto, abrió el closet y sacó al duendecito que guardaba en el rincón. Lo midió con una hoja de su cuaderno. ¡20 renglones! Le dio el beso de Judas y lo mató. No durmió, pero cuidadosamente le quitó la carne y quedaron solamente los huesitos. Mañana él tendría la mejor calificación del salón.
VI
Y cuando despertó, vio todo oscuro. Oyó un golpe seco encima de él. Gritó pero ya nadie lo oía.
Estaba dentro de un ataúd.
VII
Se sentía muy vieja. Había pasado los años trabajando y alimentando a sus hijos. Se quería ir a su pueblo, en la ciudad tanto ruido de carro y aviones no le dejan pegar un ojo. Llevaba un mes sin poder dormir. Al final su familia le hizo caso, juntó dinero y le pagó el pasaje. Ella llegó a su casa y abrió las rechinantes puertas. Sacudió el polvo de la cama y un viento frío, fresco, entró a la habitación. Estaba cansada, cogió un ramo de flores blancas y se fue a dormir.
Era feliz, después de tanto tiempo descansó en paz.
VIII
Se mudaban de casa. El niño se llevó una flor y regaba pétalos y pétalos con su manita que se asomaba por la ventanilla: esa noche su abuelita tendría que encontrarlos en el nuevo domicilio.
Atrás iba un barrendero, preguntándose quién tendría la paciencia de despedazar a una flor pétalo por pétalo.
IX
Quisiera matarte todas las noches que el insomnio me habita y cubre las paredes de mi cuarto con tus palabras. Quisiera verte dormir y con un toque mágico retirarte el aliento, pero no, no te lo mereces. El dolor que me causaste es tan grande que mereces esta vida para pagar todo lo malo que has hecho.
Te odio.
Esta noche tampoco puedo dejar de adorarte.
Sigo muriendo por ti.
X
Y los muertos se juntaron y bailaron hasta el amanecer. Los perros despertaron con tanto alboroto y se tallaron los ojos para ver si no seguían soñando. Nunca vieron tantos huesos, esperándolos y en movimiento.
Esa noche, los perros durmieron con la barriga llena y el corazón contento.
Alma Jiménez
Siguió el camino de luz, los perfumes y los rezos. Vio a su hijo: su viva imagen. Se reflejó en sus ojos iluminados por las veladoras y sólo encontró un recuerdo borroso. El niño precipitado esparcía pétalos de flores sobre la tumba. Quería llegar temprano a casa para prender la televisión.
II
Dejó el tejido a un lado y se levantó al escuchar la segunda llamada para la misa de los Santos Difuntos. Cerró la ventana y entró en el cuarto de su madre enferma. Dormía. La despertó, le dio sus pastillas y le puso una almohada bajo la cabeza. Regresó a su tejido. Escuchó las campanas de la tercera llamada y soltó a llorar. Hoy, como todos los otros años, ella tampoco tenía muerto que celebrar.
III
Despertó con la voz de su padre: Ya pasó.
Eran las cinco de la madrugada y su cuerpo tembló al salir de las cobijas. Bajó las escaleras y la vio dormida. Se acercó mirando su pecho, ya no subía ni bajaba, también estaba dormido. Sus hermanos bajaron y se acercaron. Sin decir palabras los tres comenzaron a tocar su cuerpo aún tibio y con sus lágrimas ardiendo intentaron mantenerlo caliente. Salió el sol. Sus ojos se secaban y el cuerpo cada vez se enfriaba más.
Ella ya no estaría con sus hijos para Navidad.
IV
Se había comprado un disfraz de calavera en el centro comercial, unitalla. Al probárselo le quedó pequeño y arrancó a llorar. Esa era su noche; esperaba ganar el premio de disfraces. Lo pensó durante un largo rato y al final tuvo la solución. Fue a la cocina, tomó un cuchillo y se cortó la cabeza. Hasta que escurrió bastante sangre, se puso una capa y con la cabeza en la mano se fue a bailar. Nada le impediría que ésa fuera su noche.
V
No sabía hacer calaveritas y la maestra dijo claramente: Para mañana, quiero una calaverita de 10 renglones… ¡Mínimo!
Llegó a su casa, durante la comida no probó bocado intentando tomar una decisión. No pensaba reprobar por otra falta de tarea, valía la pena el sacrificio. Subió a su cuarto, abrió el closet y sacó al duendecito que guardaba en el rincón. Lo midió con una hoja de su cuaderno. ¡20 renglones! Le dio el beso de Judas y lo mató. No durmió, pero cuidadosamente le quitó la carne y quedaron solamente los huesitos. Mañana él tendría la mejor calificación del salón.
VI
Y cuando despertó, vio todo oscuro. Oyó un golpe seco encima de él. Gritó pero ya nadie lo oía.
Estaba dentro de un ataúd.
VII
Se sentía muy vieja. Había pasado los años trabajando y alimentando a sus hijos. Se quería ir a su pueblo, en la ciudad tanto ruido de carro y aviones no le dejan pegar un ojo. Llevaba un mes sin poder dormir. Al final su familia le hizo caso, juntó dinero y le pagó el pasaje. Ella llegó a su casa y abrió las rechinantes puertas. Sacudió el polvo de la cama y un viento frío, fresco, entró a la habitación. Estaba cansada, cogió un ramo de flores blancas y se fue a dormir.
Era feliz, después de tanto tiempo descansó en paz.
VIII
Se mudaban de casa. El niño se llevó una flor y regaba pétalos y pétalos con su manita que se asomaba por la ventanilla: esa noche su abuelita tendría que encontrarlos en el nuevo domicilio.
Atrás iba un barrendero, preguntándose quién tendría la paciencia de despedazar a una flor pétalo por pétalo.
IX
Quisiera matarte todas las noches que el insomnio me habita y cubre las paredes de mi cuarto con tus palabras. Quisiera verte dormir y con un toque mágico retirarte el aliento, pero no, no te lo mereces. El dolor que me causaste es tan grande que mereces esta vida para pagar todo lo malo que has hecho.
Te odio.
Esta noche tampoco puedo dejar de adorarte.
Sigo muriendo por ti.
X
Y los muertos se juntaron y bailaron hasta el amanecer. Los perros despertaron con tanto alboroto y se tallaron los ojos para ver si no seguían soñando. Nunca vieron tantos huesos, esperándolos y en movimiento.
Esa noche, los perros durmieron con la barriga llena y el corazón contento.
Alma Jiménez
domingo, octubre 03, 2004
No me busques
No me busques si no puedes
aguantarme la mirada
no
No me llames aunque esté pensando
todo el día en lo que no fue
no
no voy a estar ahí para escucharte
y hasta he de poner música a todo volumen
para volverme sorda y no embrujarme con tu voz
No me busques hasta que estés dispuesto
a sentarte frente a mí
sin alcohol
sin tus quejas de siempre
y contarme
con lágrimas vivas
todo lo que quieres
y lo que no quieres
en esta vida
Y lo sé
aunque quisiera equivocarme
sé que nunca
volverás
por mí
por eso
no me busques
porque tengo miedo de no saber
qué hacer
con estos sentimientos.
aguantarme la mirada
no
No me llames aunque esté pensando
todo el día en lo que no fue
no
no voy a estar ahí para escucharte
y hasta he de poner música a todo volumen
para volverme sorda y no embrujarme con tu voz
No me busques hasta que estés dispuesto
a sentarte frente a mí
sin alcohol
sin tus quejas de siempre
y contarme
con lágrimas vivas
todo lo que quieres
y lo que no quieres
en esta vida
Y lo sé
aunque quisiera equivocarme
sé que nunca
volverás
por mí
por eso
no me busques
porque tengo miedo de no saber
qué hacer
con estos sentimientos.
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